8 jun 2010

Más valor que sentido


Ahora es cuando tú resbalas y caes.
Cuando yo estoy en la cima por tí, y cuando pienso comerme el mundo. Es una sensación un tanto exatraña, inexplorada.
Tal vez es como cuando te subías en una silla y sí, llegabas a coger el bote de Cola Cao que tu madre escondía, y cogías una cuchara y te la metías en la boca, aún a sabiendas de que ibas a toser y a esparcirlo todo por la cocina.
O como cuando jugabas a "Rey-Reina, cuántos años viviré, soy pequeñita y no lo sé" a la comba, y eras la que más aguantaba. En esos momentos te sentiás genial.
Ahora salgo a la calle con un ritmo de pasos marcado, mis piernas decididas, mi mirada fija y mi melena al viento.
Miro hacia abajo, y ahí está, esa persona que nunca me apoyó, que nunca creyó en mí, nunca dió nada por mí.
Sí, ríete, porque ahora tú estas ahí, consumiéndote como una puta colilla en los labios de algun borracho en un bar de putas, y yo aquí, delante de tí, sin nada a lo que temer y nada por lo que llorar.
Aun sabiendo esto...¿de verdad crees que ser así te salva?
Vencí mis miedos.
Olvidé los llantos en aquella esquina, y mis recuerdos unidos a tí, también.
Olvídate de mí, deja de creerte superior.
Yo he recapacitado, aun estaba a tiempo, y ¿qué?, que lo conseguí.
Te vencí.

6 jun 2010

Otro día más







Me despierto, y vuelvo a sentir esas nauseas que hacen que cada mañana sea la misma rutina. Sin nada que resaltar.

Me quedo en casa, mirando como pasa el tiempo en un reloj de cuco sin manecillas, sin horas, sin tiempo.

Mis pies juegan aburridos entre sí, sin nada que recorrer, sin distancias por las que caminar.

Mis ojos, verdes, ahora no ven nada, todo está oscuro. Vislumbro una pequeña llama de luz.

No, sólo ha sido, de nuevo, mi imaginación.

Otro día más, la misma rutina, sin nada que altére mi adrenalina, sin nada que haga que mi conciencia deje de pensar por unos instantes.

Supongo que es así como se siente alguien que está muriendo.

Aunque recuerdo que alguien dijo "carpe diem" ; qué, ¿provamos?.

3 jun 2010

Por cada abrazo








Miramos hacia atrás, y pensamos: "sí, me ha costado, pero si he llegado hasta aquí es porque he confiado en mí misma".
Si hoy soy capaz de sonreír, es porque les he tenido a mi lado. Por toda esa gente que se preocupa por tí en todo momento y en cada instante.
Hoy, miro a las estrellas complacida, satisfecha de mí misma, orgullosa de ser como soy.
Hoy, no me arrepentiré de nada de lo que he hecho, ni dejaré de ser yo misma.
Hoy, empezaré a sonreír por cada abrazo, por cada beso, por cada tontería, hoy, no me rendiré sin haberlo intentado mil veces.
Hoy, sonreiré a las estrellas como vosotros me habéis enseñado.



2 jun 2010

de querer volverte a ver

Cuando llegan las estrellas, temo que mi sensatez subestime a mi manía de querer volverte a ver.
Y una vez duerma en mi cabeza, tomará el mando el corazón. Soñaré que tú me despiertas, que aún vive tú apuesta por nosotros dos.
Son tan fuertes mis latidos qe el sonido de mi voz, no se escucha cuando a gritos pide que me hagan mayor.



30 may 2010

Gramos





Yo cruzé la línea blanca un día. Fué una noche con su amanecer.
Puse un par de rombos en mi vida, hice un viaje al mundo que no ves.
¿Cuántos gramos pesa mi alegría? ¿Cuánto pesa el miedo a ser feliz?
Pude ver los restos de una fiesta, restos de mi vida junto a tí.
Pude ver la soledad tan cerca, y a tí tan lejos de mí.
Me dejé llevar por una tontería, pensé que te quería un poco más que a mí.

26 may 2010

Inexplicable


















Como la sonrisa de aquel niño, que cautivó el corazón del mundo.
Que creó nuevas sensaciones, que abrió las puertas de un mundo diferente.
Pensando que, a pesar de las diferencias, todo puede cambiar. Por muy mala que sea su vida, siempre habrá algo por lo que sonreir.
Y es esa ayuda que debemos dar, de ellos deberíamos aprender. Ellos, que sonrien a pesar de tener pocos o nulos motivos, ellos que no tienen nada.
Y aquí estamos nosotros, quejándonos como inútiles, diciendo: buf, no me podría ir peor.
Pues sí, siempre puede ir a peor, y sin embargo, ahí estamos otra vez, llorando y quejándonos.
Somos inútiles.
No tenemos cabeza.
Cuando a alguien se le ocurra pensar un poquito en ellos, ya estará todo perdido.
Porque nosotros tendremos muchas oportunidades de salir adelante.
Porque no deberíamos quejarnos, ni pensar que no somos afortunados.

24 may 2010

siempre en el recuerdo.


Me lo dió todo. Nací, y se adaptó, me cuidó e hizo lo posible por hacerme feliz. Cogía mi mano y me llevaba por nuevos caminos, me elevaba y me hacia sentir libre. Me enseñó todo lo que sabía, y se propuso hacer de mí alguien que valía la pena. Cantaba, reía, jugaba conmigo. Yo me enfadaba con él por cosas muy simples y tontas, y casi nunca me digne a pedirle perdón. A medida que pasaba el tiempo nos ibamos distanciando, pero jamás pensé que lo haríamos tanto. Ahora es la época de echarle de menos, de sentir su ausencia, de recordar los buenos como los malos momentos. De recordar como me llevaba en su moto, y sentíamos la libertad en estado puro, la melena al viento y las piernas colgando como si de un abismo se tratara. De recordar la fecha en la que todo acabó, en la que mi mundo cambió, y la tristeza apareció.De quererle mas que nunca.
Orgullosísima de ser su hija.
18/06/2008.

sonrisas




Me encanta mirar hacia el mar.Se respira calma. Cada granito de arena me parece un mundo.

Los niños que tengo a mi lado juegan a hacer castillos de arena y a traer agua en cubos, sin siquiera tener noción del tiempo. Sin saber que dentro de unos años todo se complicará y tendrán que afrontar la cruda realidad.


Recuerdo cuando yo también era así.


Mi padre se acercaba hasta mí, me cogía de la mano, me llevaba por toda la orilla para buscar "tesoros", y explorar nuevos rincones que para mí eran nuevos mundos.


Mi madre nos esperaba con algo para comer, y yo le sonreía con la felicidad nata de un niño.


Ahora me encuentro tumbada, con mi libro preferido entre las manos, y con una sonrisa entre los labios.


Quizá los momentos mas felices del pasado sean los mas tristes del presente.